La presidenta Claudia Sheinbaum resalta la acogida del Mundial 2026 y la herencia cultural y social del país en el sorteo en Estados Unidos.
El pasado viernes, en una ceremonia en el Kennedy Center de Estados Unidos, se llevó a cabo el sorteo oficial del Mundial 2026, una de las citas deportivas más importantes del año. En el evento, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó el orgullo nacional por la inclusión del país en esta edición, que será organizada en conjunto con Estados Unidos y Canadá. La edición 2026, que será la primera en historia en ser coordinada por tres países, marcará la tercera vez que México actúa como sede del torneo, tras las ediciones de 1970 y 1986, consolidando su posición en la historia del fútbol mundial.
Este campeonato será también la primera Copa del Mundo en la que se empleará un formato con 48 equipos, lo que promete una afluencia masiva de visitantes y una mayor exposición internacional. La relación de México con el fútbol trasciende lo deportivo, siendo parte integral de su identidad cultural y social, donde el disfrute por los juegos de pelota se remonta a tiempos prehispánicos. La relevancia de esta competencia en el contexto mundial radica en su capacidad de potenciar el turismo, la economía y el prestigio internacional del país.
La elección de México como sede refuerza su liderazgo en la organización de eventos deportivos de gran escala, además de presentar una oportunidad única para promover su patrimonio cultural y deportivo a nivel global, en un momento en que la nación busca consolidar su presencia en el escenario internacional y fortalecer su economía a través del turismo y los eventos internacionales.
