La visita de líderes y empresas canadienses se enfoca en fortalecer relaciones y reducir la dependencia energética de Estados Unidos. En un contexto de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las autoridades mexicanas están explorando alternativas para garantizar su seguridad energética, con especial interés en diversificar las fuentes de gas natural. La alta dependencia en Estados Unidos, que suministra más del 60% del gas utilizado para generación eléctrica en el país, ha generado preocupación ante la posibilidad de interrupciones o cambios en las políticas estadounidenses. Para enfrentar este reto, el gobierno mexicano ha considerado incrementar las importaciones desde Canadá, donde varias empresas ya han expresado interés en invertir en infraestructura para facilitar estos envíos, incluyendo plantas de gas natural licuado (LNG). La visita reciente de figuras empresariales y del mercado energético refleja un esfuerzo por fortalecer las relaciones bilaterales y asegurar el acceso a recursos estratégicos. La situación obliga a México a acelerar proyectos y alianzas, dado que las reservas nacionales de gas han disminuido en los últimos años y la construcción de infraestructura aún enfrenta obstáculos. Especialistas resaltan que ampliar las opciones de suministro resulta clave para mantener la estabilidad del sistema eléctrico y reducir vulnerabilidades futuras.
