La nueva Norma Oficial busca integrar a las parteras al sistema de salud, aunque enfrentan desafíos como la discriminación y la exclusión de prácticas tradicionales.
En México, el esfuerzo por formalizar y reconocer la labor de las parteras en el sistema de salud ha dado un paso importante con la publicación de una nueva normativa oficial. La Norma Oficial Mexicana NOM-020-SSA3-2023, vigente desde septiembre de 2025, busca incluir a las parteras en la atención materna y neonatal, promoviendo la creación de casas de partería y unidades de parto de bajo riesgo que brinden atención integral y permitan el acompañamiento de profesionales y parteras tradicionales.
Este avance responde a la necesidad de reducir la mortalidad materna y neonatal en el país, fortaleciendo el reconocimiento de prácticas humanizadas. Sin embargo, las parteras tradicionales, autónomas y profesionales enfrentan aún varias dificultades. Argumentan que la norma prioriza a la partería profesional, dejando fuera a quienes ejercen su trabajo en comunidades rurales y en hogares, sin respaldo de certificaciones oficiales o reconocimiento en registros civiles. Además, enfrentan retos como la negativa de algunos hospitales a aceptar certificados expedidos por ellas y el rechazo del personal médico en casos de emergencia.
A pesar de estos obstáculos, muchas mujeres prefieren la atención en casa con parteras tradicionales, por considerarla más respetuosa y menos invasiva. La inclusión de sus saberes y prácticas en la política pública resulta fundamental para garantizar derechos y acceso a opciones de parto seguras y respetadas en todo el territorio. La normativa vigente aún requiere ajustes para considerar la diversidad de modelos y contextos, fortaleciendo la atención digna y culturalmente apropiada para todas las comunidades mexicanas.
