Expertos y organismos internacionales señalan que aumentar los gravámenes puede reducir enfermedades y mejorar la salud pública en el país.
La carga de enfermedades relacionadas con el consumo de productos nocivos como bebidas azucaradas, tabaco y alcohol en México tiene un impacto profundo en la salud y las finanzas públicas. Cada año, miles de fallecimientos en el país están asociados a estas sustancias, que también generan costos económicos significativos en atención médica y gastos sociales. Históricamente, las modificaciones en las políticas fiscales, como aumentos en los impuestos, han demostrado ser estrategias efectivas para reducir su consumo y prevenir enfermedades como diabetes, cáncer y padecimientos cardiovasculares. En el caso de las bebidas azucaradas, las reducciones en compras reflejan una tendencia positiva, especialmente en segmentos vulnerables de la población, evidenciando el potencial de dichas medidas para generar cambios progresivos y beneficios a largo plazo. Sin embargo, expertos coinciden en que los impuestos actuales son insuficientes, por lo que proponen un paquete fiscal integral que incluya gravámenes más elevados en cigarrillos, alcohol y bebidas endulzadas, con el fin de disminuir el consumo y disminuir la carga sanitaria y económica en el país. La implementación de estas medidas también puede fortalecer el presupuesto nacional, contribuyendo a financiar programas de salud y prevenir futuras epidemias relacionadas con la obesidad y las adicciones.
