El interés de mexicanos en el mercado inmobiliario español ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años, impulsado por cambios económicos y la diversificación patrimonial.
El interés de los mexicanos en adquirir propiedades en España ha aumentado significativamente en los últimos tiempos, consolidándose como uno de los principales protagonistas del mercado inmobiliario español. Este fenómeno se ha visto potenciado tras la pandemia, que marcó un cambio en las dinámicas de inversión en activos extranjeros, especialmente en Europa. Según datos recientes, el capital de origen latinoamericano invertido en bienes raíces en España supera los 523 millones de euros en 2024, representando alrededor del 30% del total invertido desde 2019. México es responsable del 56% de esa inversión acumulada, posicionándose como el actor más relevante en la región.
Dentro del mercado residencial en Madrid, un segmento destacado es el de compradores con alto poder adquisitivo que buscan barrios exclusivos como Salamanca y Chamberí. La demanda ha crecido en esta zona debido a las mejoras recientes en infraestructura y espacios públicos, que aumentan su atractivo. El precio por metro cuadrado en estas áreas alcanza aproximadamente 9,775 euros, un incremento del 15% en comparación con el año anterior. La presencia mexicana en España se diversifica además en desarrollos inmobiliarios y activos comerciales, incluyendo hoteles y centros logísticos, evidenciando un interés estratégico por ampliar su participación en el sector.
Este crecimiento refleja no solo una tendencia de inversión en propiedades, sino también una estrategia de diversificación patrimonial para los mexicanos, interesados en fortalecer su presencia internacional y aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado europeo en tiempos de incertidumbre económica.
