Las recientes precipitaciones han causado decenas de muertes y daños en infraestructura en Hidalgo, Puebla, Veracruz y Querétaro.
En las últimas horas, las lluvias excepcionales que han afectado diferentes regiones de México han provocado un saldo trágico de 29 personas fallecidas, además de daños materiales considerables en comunidades y vías de comunicación. Las áreas más afectadas corresponden a los estados de Hidalgo, Puebla, Veracruz y Querétaro, donde los fenómenos naturales generaron deslaves, inundaciones y bloqueos en carreteras.
El estado de Puebla reportó la mayor cantidad de víctimas, con nueve decesos relacionados con deslizamientos en zonas serranas de la Sierra Norte. La intensidad de las lluvias ha dejado a varias comunidades en situación de aislamiento, afectando principalmente a poblaciones indígenas y rurales, que enfrentan desafíos para recibir ayuda y servicios básicos. Se estima que la cifra de fallecidos en Puebla podría incrementarse, ya que varias personas permanecen desaparecidas tras los derrumbes. Además, más de 60 comunidades en 38 municipios de esta entidad sufren daños en sus viviendas y caminos, complicando la movilidad y abastecimiento.
En Veracruz, la violencia de las lluvias resultó en la pérdida de vidas de un policía municipal, un médico y una estudiante, en distintos municipios del norte del estado. Las autoridades locales mantienen operativos de emergencia para atender las emergencias, mientras que las fuerzas armadas continúan desplegadas para asistir a las comunidades afectadas. Las inundaciones y corrientes de agua también han generado severos trastornos en el este del Golfo de México, donde muchas localidades permanecen en alerta.
Hidalgo, por su parte, reportó 16 muertes, en su mayoría por derrumbes en zonas montañosas, evidenciando la peligrosidad de los deslizamientos en terrenos vulnerables. En Querétaro, una muerte adicional se atribuye a un deslizamiento de tierra en Pinal de Amoles, donde las condiciones extremas continúan poniendo en riesgo a la población y sus bienes. La protección civil y los organismos de seguridad están trabajando para evaluar daños y prevenir futuras tragedias ante la inclemencia del clima.
Estos eventos resaltan la importancia de fortalecer la infraestructura y las estrategias de respuesta ante emergencias climáticas, en un contexto donde las lluvias intensas parecen incrementarse por los efectos del cambio climático. La coordinación entre autoridades y comunidades resulta clave para reducir el impacto de estos fenómenos en la población más vulnerable y salvar vidas.
