La operación especial del transporte capitalino garantizó desplazamientos seguros y ordenados, consolidando su papel como principal medio de traslado en el evento.
Durante el fin de semana del Gran Premio de México, el Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México implementó un operativo de seguridad y atención al usuario que resultó en una jornada sin incidentes, reafirmando su relevancia para movilizar a miles de asistentes nacionales y extranjeros. La estrategia incluyó la presencia de más de 510 elementos de seguridad, coordinados por personal de distintas corporaciones, quienes reforzaron la vigilancia en estaciones clave, especialmente en Puebla, Ciudad Deportiva y Velódromo, puntos de acceso principal al Autódromo Hermanos Rodríguez.
Para atender la creciente demanda generada por la afluencia de espectadores, se incrementó la frecuencia de trenes de 18 a 22 unidades, facilitando así una mayor movilidad y evitando saturaciones en las unidades. Paralelamente, se realizó un operativo de limpieza continua en todo el sistema, con brigadas especializadas que mantuvieron la higiene en los trenes, pasillos y accesos, promoviendo una experiencia más cómoda para los usuarios.
Asimismo, en un esfuerzo por ofrecer una atención cercana y efectiva, personal identificado con chalecos de color menta brindó orientación a los asistentes, incluyendo a visitantes internacionales, contribuyendo a mejorar la imagen del sistema de transporte como una opción eficiente y confiable. La Ciudad de México estima que más de 400 mil personas usaron el Metro en estos días, consolidando su papel como un actor clave en la movilidad durante eventos de alta afluencia.
Este operativo coordinado refleja la importancia de un transporte público robusto durante eventos masivos, sobre todo en una ciudad que busca fortalecer su infraestructura y ofrecer seguridad a residentes y visitantes en espacios de gran afluencia.
