Fernando Manzanilla, exfuncionario político, ha intensificado sus críticas hacia la Cuarta Transformación (4T) a través de plataformas digitales. Su actual postura contrasta drásticamente con su ferviente apoyo a Ignacio “Nacho” Mier y a Morena en meses anteriores, señalando un giro inesperado en su narrativa política.
El exdiputado, que incluso fue un entusiasta promotor de la 4T, se ha convertido en un crítico activo, señalando lo que considera abusos de poder. Este cambio no es ocasional, ya que hace menos de tres meses, Manzanilla celebraba los logros de la administración morenista, mostrando un marcado alejamiento de sus viejas convicciones.
Sin embargo, esta no es la primera vez que Manzanilla cambia de bando político. Históricamente ha sido parte de múltiples partidos, como el PRI, el PAN y finalmente Morena. Su trayectoria incluye haber sido cuñado y colaborador cercano del exgobernador Rafael Moreno Valle, a quien apoyó durante su mandato. Este tipo de alianzas han cambiado según sus intereses, demostrando una constante búsqueda de beneficios políticos.
Con las elecciones de 2026 en el horizonte, su regreso a la escena política es evidente. Los rumores sugieren que está fortaleciendo su relación con el Partido Acción Nacional (PAN), donde busca obtener respaldo. Este nuevo acercamiento, que ha captado la atención de figuras como Mario Riestra, genera especulaciones sobre sus verdaderas intenciones y si existe la posibilidad de que vuelva a cambiar de lealtad.
La historia de Manzanilla plantea la pregunta sobre su genuina ideología. A lo largo de su carrera ha mostrado una notable capacidad para adaptarse a las circunstancias, pero su fe parece estar más enfocada en el poder que en cualquier corriente política. El tiempo dirá si su nuevo rol en la política será como un aliado o un crítico, pero su trayectoria sugiere una estrategia de supervivencia más que un compromiso ideológico.
Con información de intoleranciadiario.com

