La disminución de estrógenos durante la menopausia debilita los huesos; expertos sugieren acciones preventivas.
La menopausia conlleva una caída significativa de estrógenos, afectando la salud ósea. Esta disminución puede provocar pérdida de densidad ósea de hasta el 20% en los primeros cinco años. Las mujeres deben estar atentas al riesgo de fracturas, que aumentan con antecedentes familiares y hábitos como el tabaquismo.
Las pruebas de densidad ósea son clave para la detección temprana. Se recomienda realizarlas a partir de los 65 años o antes si hay factores de riesgo. La adopción de hábitos saludables, como una dieta rica en calcio y vitamina D, además de ejercicio regular, son fundamentales para proteger los huesos.
En caso de avance de la pérdida ósea, existen tratamientos farmacológicos disponibles para mitigar riesgos.
