La provincia será la primera en implementar un sistema que optimiza el uso del agua, fortaleciendo a productores y fomentando el desarrollo sustentable.
En una medida pionera en Argentina, Mendoza ha puesto en marcha un programa destinado a mejorar la eficiencia del riego en las zonas productivas de la región. La iniciativa busca fortalecer las capacidades técnicas de productores agrícolas y Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs), con el objetivo de optimizar el uso del recurso hídrico en la provincia. La presentación del proyecto fue liderada por el gobernador Alfredo Cornejo y el secretario general del Consejo Federal de Inversiones, Ignacio Lamothe, quienes destacaron la importancia de la gestión eficiente del agua para garantizar la sostenibilidad y competitividad local.
Este programa se enmarca en una visión de desarrollo estratégico que prioriza la gestión integrada de los recursos hídricos, reconociendo que la eficiencia en el uso del agua es clave para el crecimiento económico y la protección ambiental en el contexto de escasez hídrica. La iniciativa contempla financiamiento accesible y asistencia técnica, promoviendo inversiones que generan estabilidad en la producción agrícola, preservan empleos formales y aumentan el valor agregado de los productos regionales. Además, la provincia invertirá en infraestructura, visitando puntos clave como el Dique Derivador Cipolletti y el sistema de riego en la Cuenca del Tunuyán Inferior.
En el marco de la política hídrica federal, este esfuerzo se complementa con la colaboración del Consejo Federal de Inversiones, que apoya la planificación y financiamiento de proyectos orientados a la eficiencia hídrica en distintas regiones. La firma del acuerdo se llevó a cabo en la Municipalidad de General San Martín, simbolizando el compromiso institucional para asegurar el uso responsable del recurso y promover un modelo de desarrollo sustentable para Mendoza y el país.
Este avance refleja una tendencia global hacia una gestión más eficiente y federal del agua, un recurso esencial para la seguridad alimentaria, el medio ambiente y el bienestar social, enfrentando desafíos futuros con soluciones integradas y políticas a largo plazo.
