Un análisis de mercado revela los dispositivos con mayor duración, precisión y funciones para monitorear el bienestar en México.
Los relojes inteligentes han evolucionado más allá de ser simples accesorios tecnológicos, convirtiéndose en herramientas fundamentales para el cuidado de la salud. Gracias a sus sensores avanzados, estos dispositivos permiten registrar indicadores clave como ritmo cardíaco, actividad física, calidad del sueño y niveles de oxígeno en sangre, contribuyendo a detectar signos tempranos de afecciones y promover hábitos saludables. Además, su capacidad para motivar el movimiento y ofrecer datos sobre patrones de estrés los hace aliados útiles en la prevención de enfermedades cardiovasculares y problemas relacionados con el bienestar mental.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó un estudio de mercado en México, analizando 16 modelos de diversas marcas nacionales, considerando aspectos como duración de la batería, resistencia a impactos y rayaduras, medición de frecuencia cardíaca y oxígeno, así como resistencia ambiental. Entre los dispositivos mejor valorados se encuentran el Galaxy Watch5, Garmin Venu SQ2, Apple Watch SE y Garmin Forerunner 55, que destacan por su precisión y durabilidad en actividades diarias y deportivas. Algunos modelos ofrecen funciones específicas para detectar niveles bajos de oxígeno, útiles para personas con enfermedades respiratorias, aunque no sustituyen a un oxímetro médico. La incorporación de funciones de monitoreo y alertas tempranas refuerza su papel complementario en la vigilancia de la salud.
Estos avances tecnológicos reflejan una tendencia global hacia la integración de la salud en gadgets cotidianos. Con un enfoque cada vez más en el bienestar y la prevención, los smartwatches se consolidan como una herramienta accesible para controlar y mejorar la calidad de vida, especialmente en un contexto donde la salud mental y física son prioridad.
