Expertos y autoridades coinciden en la necesidad de metodologías integradoras y sostenibles para la gestión del sitio La evaluación sobre la Capacidad de Carga en la Laguna de Bacalar es considerada por expertos como un error tanto técnico como político, por lo que se requiere modificar el enfoque hacia metodologías más completas, integradoras, sostenibles y efectivas. Estas nuevas propuestas contemplan no solo la problemática, sino también las soluciones a nivel de todo el territorio, afirmó María Luisa Villarreal Sonora, investigadora del Sistema Lagunar del Sur de Quintana Roo con más de 30 años de experiencia en el tema. El comunicado en el que se basa esta declaración surge en medio de la discusión entre la Capitanía de Puerto y los tour-operadores acerca de regular la actividad náutica en la Laguna de Bacalar. Esta situación ha provocado que resurja una vez más la propuesta de establecer un Área Natural Protegida (ANP) por parte de grupos que se autodenominan pseudo ambientalistas. Villarreal Sonora, quien ha escrito varios libros sobre temas ambientalistas fundamentados en investigaciones directas del sitio, afirmó que las soluciones que se buscan no deben restringir las actividades turísticas en el décimo municipio. En este contexto, Villarreal Sonora explicó que la laguna es como una gran alberca que requiere mantenimiento y oxigenación constante para mantener en buenas condiciones la calidad del agua. Debido a la ausencia de oleaje, la única forma de oxigenar el cuerpo de agua es mediante su movimiento, ya que mientras menos se mueva, más se deteriora. La propuesta que ella plantea consiste en zonificar la laguna y distribuir la navegación de modo que no se concentre únicamente en la parte central del cuerpo lagunar. La especialista añadió que es fundamental determinar el Límite Máximo Permisible y que la Capacidad de Carga no es más que una estrategia para evitar que las protestas ciudadanas se vuelvan frecuentes, ya que algunas personas terminan reclaman
