A pesar del incremento en los ingresos promedio, la disminución de médicos activos y los bajos sueldos en algunas regiones reflejan dificultades en la prestación de servicios médicos en el país. En México, la práctica médica continúa enfrentando desafíos significativos en términos de remuneración y disponibilidad. Durante el primer trimestre de 2025, el país registró una reducción en el número de médicos activos, con casi 8,000 profesionales menos respecto a finales de 2024, según datos recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI. Este descenso evidencia una tendencia que puede impactar la calidad y oportunidad del acceso a los servicios de salud en diversas regiones. Aunque el salario promedio mensual de los médicos experimentó un incremento del 17%, alcanzando los 8,910 pesos, esta cifra aún está lejos de reflejar la complejidad y responsabilidad que implica la atención clínica, así como los años de formación y las jornadas laborales extendidas. La disparidad salarial entre diferentes estados evidencia desigualdades económicas, con regiones del sur y centro del país donde los ingresos pueden ser significativamente menores a los 7,000 pesos mensuales. Por ejemplo, en Baja California Sur, un profesional de la salud puede ganar hasta 26,100 pesos mensuales, mientras que en otras entidades, los salarios vienen en disminución, siendo Nayarit y Chihuahua algunos de los estados mejor remunerados en ciertas áreas, en contraste con las caídas notorias en estados como Nuevo León y Quintana Roo desde 2021. La reducción en la cantidad de médicos en ciertas regiones y los salarios bajos en otras, reflejan una problemática que afecta tanto la cobertura sanitaria como la motivación de los profesionales para permanecer en el sistema. El análisis del panorama sanitario en México revela la necesidad de fortalecer la inversión en salud, incentivar la permanencia de médicos en el sistema público y mejorar las condiciones laborales para garantizar un acces
