La creciente presencia de fármacos ilegales afecta la salud pública y financiera, por lo que es fundamental conocer las señales para identificarlos y denunciar su venta.
La problemática de la venta de medicamentos falsificados y ilegalmente comercializados en México ha incrementado notablemente en los últimos años, representando un serio peligro para la salud de millones de personas. Estudios recientes indican que, en 2023, este mercado ilegal alcanzó un valor superior a los 32 millones de pesos, reflejando un crecimiento del 78 % en comparación con 2019. La facilidad de acceso a productos en tianguis y puntos no autorizados, sumada a la demanda creciente de vitaminas y suplementos, ha impulsado esta actividad ilícita, que también genera pérdidas millonarias para la industria farmacéutica legal. De acuerdo con investigaciones del sector, aproximadamente el 60 % de los medicamentos vendidos en estos sitios son robados, caducados o falsificados, poniendo en riesgo a casi 8 millones de usuarios. La Organización Mundial de la Salud advierte que cada año, las complicaciones derivadas del consumo de estos fármacos falsificados causan más de 700,000 muertes en todo el mundo. Para protegerse, es imprescindible reconocer los signos que indican un medicamento no auténtico, como precios excesivamente bajos, empaques dañados, etiquetas alteradas o inconsistencias en la información del lote. Comprar únicamente en farmacias autorizadas y denunciar cualquier irregularidad ayuda a disminuir la circulación de estos productos peligrosos y a fortalecer la salud pública del país. La autoridad sanitaria recomienda revisar cuidadosamente los empaques y consultar a profesionales en salud antes de adquirir medicamentos en sitios no verificados.
