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Los matrimonios sin hijos lideran las rupturas en México en 2024

En 2024, más de la mitad de los divorcios en México corresponden a parejas sin hijos, reflejando una tendencia en la estabilidad de las relaciones familiares.

Por Redacción1 min de lectura
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Las parejas sin descendientes mayores de edad concentran más de la mitad de los divorcios judiciales, evidenciando una tendencia en las relaciones familiares del país.

En el contexto del análisis de las dinámicas familiares en México durante 2024, se destaca que las parejas sin hijos menores de edad representan la mayoría de las disoluciones legales matrimoniadas. Este grupo corresponde al 55.1% de los divorcios judiciales, reflejando una tendencia que podría estar vinculada a factores sociales y emocionales que influyen en la estabilidad conyugal sin la presencia de hijos menores. Por contraste, las parejas con uno o más hijos muestran tasas de separación significativamente menores, con un 22.5% en las familias con un hijo y descendiendo a 16.2% en aquellas con dos hijos. Las cifras también revelan que el 67.2% de los divorcios ocurren por causales incausadas, siendo la vía judicial la más utilizada. Además, la edad promedio en que las mujeres finalizan su matrimonio es ligeramente menor que la de los hombres, proponiendo posibles áreas de atención en programas de asesoría conyugal. La tendencia en la distribución de divorcios por entidades federativas muestra mayores tasas en Campeche, Nuevo León y Tamaulipas, comparado con estados como Veracruz, Chiapas y el Estado de México, donde los niveles son más bajos. Un dato que llama la atención es que en la mayoría de los casos de divorcio, las madres mantienen la custodia de los hijos, con un 55.1%, en tanto que la custodia compartida se aplica en un 38.2%.

Como contexto adicional, es importante considerar que estas cifras reflejan cambios en la configuración familiar y en las expectativas sociales, donde las relaciones sin hijos parecen afrontar mayores desafíos en términos de consolidación. La recuperación de estas tendencias ayuda a entender la evolución del núcleo familiar en México y abre una vía para políticas públicas que fortalezcan la estabilidad emocional y social en distintos segmentos de la población.

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