Encuesta revela preferencias, motivaciones y percepciones sobre el uso del transporte en México
Una encuesta reciente realizada por Massive Caller proporciona datos relevantes sobre el uso, las motivaciones y las percepciones que tiene la población mexicana respecto al transporte público en el país. Este estudio revela que más de la mitad de los mexicanos utilizan con frecuencia estos servicios, lo que subraya la importancia del transporte público en la movilidad urbana y en la vida cotidiana de los ciudadanos.
De acuerdo con los resultados, el 62.1 por ciento de los encuestados afirmó que utiliza con regularidad el transporte público, mientras que el 37.9 por ciento declaró no hacerlo. Este alto porcentaje refleja la dependencia que tienen muchas personas de estos sistemas para desplazarse, especialmente en un contexto de urbanización acelerada y congestión vial en las principales ciudades mexicanas.
En cuanto a las modalidades de transporte más utilizadas, los microbuses y combis encabezan la preferencia con un 41.4 por ciento, seguidos por los autobuses con un 39.8 por ciento. El metro ocupa el tercer lugar en popularidad, con un 8.2 por ciento. Además, otras opciones de movilidad como el Metrobús, con un 2.7 por ciento; el teleférico, con un 1.3 por ciento; los tranvías, con un 1.1 por ciento, y otros medios, representan un 5.5 por ciento del uso reportado.
Respecto a las áreas de mejora en el servicio, una proporción significativa de usuarios identifica ciertos aspectos que podrían elevar la calidad del transporte público. El 43.1 por ciento señaló que reducir las tarifas sería fundamental para mejorar su experiencia. Le sigue la mayor frecuencia de paso, con un 22.4 por ciento, y la disminución del tiempo de espera, con un 11.2 por ciento. También, aspectos como la limpieza de las unidades, mencionado por un 10.3 por ciento, la seguridad, con un 9.3 por ciento, y otros motivos, que representan un 3.7 por ciento, son considerados relevantes por los usuarios.
El impacto del transporte público en la movilidad y el medio ambiente también fue evaluado en la encuesta. Casi la mitad de los usuarios (47.6 por ciento) consideró que el principal beneficio del uso del transporte público es la reducción del tráfico en calles y avenidas. Otros beneficios importantes que mencionaron incluyen la contribución a la protección del medio ambiente (18.8 por ciento), la disminución en los tiempos de traslado (17.6 por ciento), el ahorro económico (11.3 por ciento) y otros aspectos menores.
Por otro lado, la encuesta también abordó las razones por las cuales algunas personas no utilizan el transporte público. Entre quienes no lo emplean, un 47.9 por ciento señaló que cuentan con un vehículo propio, lo que reduce su necesidad de usar otros medios. La segunda causa más frecuente es el tiempo de espera, con un 17.9 por ciento, seguida por la inseguridad, con un 11.5 por ciento. Otros motivos incluyen la cercanía de las distancias a recorrer (10.2 por ciento), tarifas altas (8.0 por ciento) y motivos adicionales que representan un 4.5 por ciento.
Un dato relevante es que una proporción significativa de quienes no usan transporte público estarían dispuestos a incorporarse a su uso si mejoraran aspectos como la calidad del servicio y la seguridad. En concreto, el 67.5 por ciento expresó su disposición a utilizarlo en esas condiciones. Por otra parte, un 22.5 por ciento manifestó que no estaría dispuesto a hacerlo, y un 10 por ciento no mostró una postura definida.
Finalmente, la percepción del transporte público entre quienes no poseen automóvil en sus hogares es en su mayoría positiva. Un 74.9 por ciento considera que este sistema beneficia a su ciudad, mientras que solo un 9.1 por ciento opina que lo afecta negativamente. Esto refleja la percepción generalizada de que el transporte público es un elemento clave para la movilidad urbana y el desarrollo sostenible en México.
En conclusión, los resultados de la encuesta dejan en evidencia la relevancia del transporte público en la vida de millones de mexicanos, así como las áreas prioritarias en las que deben centrarse las políticas públicas para mejorar la experiencia del usuario y promover una movilidad más eficiente y segura.
