Diversos colectivos exigen justicia y mayor atención a las víctimas en eventos simultáneos en Veracruz, Oaxaca, Guerrero y Colima.
En México, la conmemoración del Día Internacional de las Personas Desaparecidas se convirtió en una jornada de movilización y exigencias a las autoridades en diferentes estados del país. Diversos colectivos de búsqueda organizaron marchas y actos en Veracruz, Oaxaca, Guerrero y Colima, con el objetivo de visibilizar la problemática y demandar acciones concretas para localizar a las víctimas.
En Veracruz, familiares integrantes del colectivo ‘Solecito Veracruz’ marcharon desde la calle Valentín Gómez Farías hasta la Plaza de la Soberanía, expresando su rechazo a las amenazas que han recibido y su desconfianza hacia la labor policial, dado que muchos agentes están vinculados a casos de desaparición. La movilización sirvió también para levantar la voz en honor a una madre buscadora fallecida en Zacatecas, resaltando la peligrosidad y el compromiso constante de estos activistas.
Por su parte, en Oaxaca, los colectivos se sumaron a la jornada nacional y criticaron la falta de resultados en la localización de sus familiares. La marcha culminó con un mitin frente al Palacio de Gobierno, donde pidieron la creación de una Fiscalía Especializada en Búsqueda y denunciaron que miles de casos permanecen en la impunidad, sin una adecuada integración en los registros nacionales. Se estima que en la entidad existen más de 5 mil desaparecidos, en su mayoría jóvenes y personas vulnerables.
En Guerrero, integrantes del colectivo ‘Memoria, Verdad y Justicia’ colocaron fotografías en el zócalo de Acapulco y en el puente bicentenario, demandando mayor compromiso de los gobiernos municipal y estatal en la lucha contra la desaparición forzada. La exposición fotográfica señala la creciente ola de casos no atendidos y la criminalidad que azota la región, en un clima de profunda inseguridad para las familias afectadas.
En Colima, la Red de Desaparecidos realizó una vigilia de luz y esperanza en la víspera de la marcha, como acto de resistencia ante la cifra oficial de aproximadamente 3,400 personas desaparecidas, aunque reconocen que la realidad podría ser aún mayor por la subdeclaración y otros obstáculos en las denuncias. La organización anunció que la cifra real puede ser entre 1,700 y 1,800 casos, y expresó su preocupación por la falta de transparencia en los avances de las investigaciones.
Este conjunto de movilizaciones refleja la persistente crisis de desapariciones en México, donde la falta de resultados efectivos y la debilidad institucional generan un profundo impacto psicológico y social en las familias. La conmemoración busca no solo recordar a quienes han sido perdidos, sino también presionar por respuestas inmediatas y un combate efectivo contra la impunidad.
