Miles de personas participaron en un paro laboral y marcha para reclamar paz y exigir justicia tras el homicidio del alcalde de Uruapan, México. El pasado 7 de noviembre, la ciudad de Uruapan fue escenario de una masiva marcha y paro laboral convocados en memoria del alcalde Carlos Manzo, quien fue asesinado en plena conmemoración del Día de Difuntos. La movilización reunió a cientos de comercios, miles de transportistas y trabajadores de distintos gremios que cerraron sus negocios o suspendieron servicios como forma de protesta. La manifestación recorrió el centro histórico de la localidad y contó con la presencia de familiares del edil, entre ellos su abuela Raquel Ceja, de 89 años, quien se desplazaba en silla de ruedas al frente del contingente. Durante la marcha, familiares y vecinos expresaron su dolor y reclamos contra las autoridades, mientras que la nueva alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, esposa del alcalde asesinado, tomó la palabra para reafirmar su compromiso con la justicia. Grecia, quien recientemente fue designada en el cargo por la Legislatura local, hizo un enérgico llamado a no rendirse y a continuar con el Movimiento del Sombrero, fundado por Carlos Manzo, que busca visibilizar los problemas de inseguridad en la región. Además, extendió su denuncia al gobierno federal y estatal, exigiendo mayor atención a la situación de su municipio. Este acto masivo refleja la profunda tensión en Uruapan, un municipio de Michoacán que ha sido escenario de violencia y conflictos derivados de la lucha entre grupos criminales y las autoridades locales. La movilización evidencia asimismo el rechazo social ante la impunidad y la falta de respuesta efectiva a los peligros que enfrentan los habitantes, situación que ha provocado una oleada de protestas y llamados al diálogo para restablecer la paz en la región.
