La reorganización del PRO en Córdoba culmina con la salida de un cuestionado diputado y el ingreso de una dirigente cercana a Macri, en medio de tensiones internas.
En una reciente reunión del Consejo Nacional del Partido Propuesta, se concretó la expulsión del diputado nacional Agost Carreño, quien mantenía un prolongado enfrentamiento político con el sector liderado por Mauricio Macri en Córdoba. La decisión responde a conflictos internos y busca fortalecer la unidad del partido en la provincia, nombrando a la concejala Soher El Sukaría como responsable del distrito local. La expulsión se llevó a cabo en medio de un clima tenso, donde Carreño fue acompañado hasta la salida de la sede para asegurar su salida del encuentro.
El objetivo de la medida, según fuentes internas, fue evitar que Carreño continúe promoviendo su candidatura en solitario y que las disputas internas no afecten la imagen del PRO en Córdoba. La iniciativa también busca consolidar el control de Macri en la provincia, donde enfrenta desafíos por el respaldo a diferentes liderazgos locales. La polémica situación refleja las tensiones que aún persisten entre las distintas facciones del partido, que ahora enfrentan el desafío de mantenerse cohesionadas frente a los desafíos electorales futuros.
El enfrentamiento en Córdoba se suma a otros movimientos dentro del PRO, donde figuras como la vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia, han tomado decisiones que contravienen los intereses del expresidente, lo que evidencia la fragmentación interna del espacio. Mientras tanto, en el Congreso, algunas diputadas y senadoras que respaldan a otros liderazgos continúan reforzando sus posiciones, generando incertidumbre en la estrategia del partido, en un escenario donde la unidad será clave para competir en futuras elecciones.
