El gobernador de Córdoba estudia sumar a su bancada a sectores kirchneristas, abriendo la puerta a una posible reconfiguración del peronismo en la región y a diálogos con Cristina Kirchner.
Recientemente, en Córdoba, se produjo un movimiento político que genera especulaciones sobre una eventual apertura del liderazgo local hacia el kirchnerismo. El legislador Federico Alesandri anunció su incorporación a la bancada oficialista, garantizando la mayoría en la Legislatura provincial y fortaleciendo la gobernabilidad de Martín Llaryora en un contexto de vulnerabilidad del bloque opositor. Esta decisión refleja una aparente salida del cordobesismo tradicional, que durante años mantuvo una postura alineada con el ciclo de Juan Schiaretti. El contexto de una dura derrota del exgobernador y la crisis de su modelo político parecen abrir camino a nuevas alianzas que desdibujan antiguos frentes y estimulan una revitalización del peronismo en Córdoba. A nivel nacional, sectores del peronismo creen que estas maniobras pueden facilitar la reintegración de Córdoba en el esquema del PJ, con miras a una posible interna presidencial en 2025, en la que se baraja la candidatura de Axel Kicillof, en paralelo con la proyección que podrían tener Llaryora o Natalia de la Sota. Alertan que el interés de algunos actores es que Llaryora y Cristina Kirchner puedan acercarse, aunque aún no existen confirmaciones oficiales de estos diálogos. La situación evidencia una transformación de la dinámica política en la región, en la que distintas facciones buscan posicionarse de cara a los comicios venideros y definir alianzas clave en un escenario de alta incertidumbre para el peronismo.
