La Justicia Federal dicta sentencia absolutoria y la Presidenta Sheinbaum señala irregularidades en su detención
La Secretaría de Gobernación de la Ciudad de México ha confirmado la liberación de Israel Vallarta Cisneros, tras casi 20 años en prisión sin una sentencia definitiva. La decisión fue comunicada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la secretaria de Gobierno de la Ciudad de México, Rosa Icela Rodríguez, quienes explicaron que el proceso judicial en su contra fue iniciado en la pasada administración y que la detención fue considerada “irregular” desde sus inicios.
Israel Vallarta fue detenido el 8 de diciembre de 2005, acusado de participar en delitos de delincuencia organizada y privación ilegal de la libertad en modalidad de secuestro. Durante su proceso, enfrentó múltiples recursos legales, incluyendo al menos diez recursos de apelación, seis juicios de amparo, siete recursos de revisión y tres quejas, según informó la autoridad. A pesar de ello, permaneció en prisión sin que se dictara sentencia condenatoria durante casi dos décadas.
El pasado 31 de julio, el Juzgado Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de México emitió una sentencia absolutoria en favor de Vallarta. La secretaria de Gobierno de la Ciudad de México afirmó que este fallo se produjo tras una serie de recursos y procedimientos legales promovidos por la defensa del afectado. Además, explicó que en julio de 2024, el Ministerio Público de la Federación presentó conclusiones acusatorias y solicitó una pena “muy grande”, aunque la justicia federal dictaminó la absolución del procesado.
Desde la Administración Federal anterior, se brindó atención permanente a la familia de Vallarta, en particular a su esposa, a quien se le proporcionó apoyo social y gestiones para recibir atención médica. La funcionaria destacó que el proceso penal, que duró casi 20 años, está llegando a su fin y que, en 2025, se cumplirán dos décadas sin una sentencia definitiva contra Vallarta.
Por su parte, la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, resaltó la importancia de recordar la irregularidad en la detención de Vallarta y criticó el montaje televisivo que, en su momento, fue conducido por el periodista Loret de Mola. La mandataria recordó que posteriormente ese montaje fue reconocido como tal y que, en realidad, fue orquestado por Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, actualmente preso en Estados Unidos por narcotráfico.
Sheinbaum también hizo referencia al contexto del sexenio del expresidente Felipe Calderón, marcado por la lucha frontal contra el narcotráfico. La Presidenta subrayó que, más allá de las investigaciones y decisiones judiciales, no se puede olvidar que Vallarta fue detenido en un proceso que consideró irregular y que tuvo sus raíces en un contexto de políticas de seguridad cuestionadas en aquella época.
Respecto a la reparación del daño, la mandataria explicó que Israel Vallarta debe solicitar un juicio para ser reconocido como víctima y, en su caso, acceder a una compensación por los daños ocasionados. La ley protege a las víctimas y establece que, para obtener un resarcimiento, es necesario que exista un proceso judicial que lo reconozca formalmente.
En cuanto a los cargos, Vallarta fue detenido en 2005 y enfrentó un proceso por su presunta participación en delitos de delincuencia organizada y secuestro, siendo señalado por formar parte de una banda dedicada al secuestro. La causa penal número 100/200, en la que se le imputaron diversos delitos, estuvo marcada por quejas, amparos y denuncias que prolongaron su proceso legal durante casi 20 años.
La resolución judicial que ordenó su liberación se produce en un momento en que la justicia federal ha reconocido la irregularidad en su detención y en el proceso que enfrentó. La historia de Israel Vallarta vuelve a poner en la discusión la necesidad de garantizar procesos judiciales justos y transparentes, así como la importancia de revisar las prácticas en materia de derechos humanos en el sistema de justicia mexicano.
