La iniciativa busca armonizar las atribuciones navales con leyes nacionales e internacionales, fortaleciendo su papel en seguridad y operaciones militares. Recientemente, se ha presentado un proyecto de ley con 101 artículos dirigido a modificar la estructura y funciones de la Armada de México. La propuesta pretende alinear las facultades de la institución con diversos decretos y políticas públicas que han otorgado a la Marina mayores competencias en tareas marítimas, aduaneras y de seguridad nacional. Entre los antecedentes, destacan reformas al Reglamento Interior de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como la asignación del control del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec a la Armada. El documento subraya la importancia de adaptar la Ley Orgánica de la Armada para reflejar estas atribuciones, con el objetivo de mantener la soberanía nacional, fortalecer capacidades tecnológicas, de ciberdefensa y de inteligencia. La iniciativa busca dotar a la Marina de herramientas para actuar en la lucha contra ilícitos en áreas marítimas, en cooperación con otras autoridades —incluida la Guardia Nacional—, y utilizando tecnologías como la inteligencia artificial. Dentro del cambio estructural, se propone la creación del nivel de mando denominado Jefe Estratégico, para mejorar la coordinación de operaciones navales. Además, la ley garantizará la igualdad de género en todos los niveles de mando, asegurando que el personal femenino pueda ejercer la comandancia en cualquier jerarquía, en línea con políticas de igualdad. La propuesta refleja un esfuerzo por modernizar y fortalecer la institucionalidad del sector marítimo y de seguridad en México. Estos cambios son parte de un marco estratégico para responder a las crecientes demandas de seguridad marítima, control aduanero y protección de recursos, en un contexto donde las amenazas transnacionales y el papel de la Marina en el desarrollo nacional son cada vez más relevantes.
