La estrategia busca que Spagnuolo obtenga fueros y evite ser investigado por presunta recaudación ilegal, en medio de una crisis política y judicial.
En un movimiento controvertido, Karina Milei evalúa la posibilidad de que uno de sus diputados en funciones renuncie para facilitar la entrada de Diego Spagnuolo a la Cámara de Diputados y garantizarle fueros por los próximos dos años. Esta medida sería una respuesta a la presión de evitar que Spagnuolo, exgerente de la Agencia Nacional de Discapacidad, continúe enfrentando investigaciones judiciales relacionadas con una presunta red de recaudación ilegal. La incorporación de Spagnuolo al Congreso significaría que podría mantenerse blindado hasta el 2025, dilatando las investigaciones en marcha, que avanzan rápidamente y generan preocupación en los sectores gubernamentales. La estrategia, respaldada por cercanos a Milei y vinculada al abogado Francisco Oneto, busca cubrir una figura clave en una crisis que ha provocado conmoción en el ámbito político y judicial. La ley de cupos establece que si un diputado renuncia, debe ser reemplazado por otro de la misma lista y del mismo sexo, lo que complica la decisión, aunque se barajan nombres como Ansaloni, Santurio y Falcone para ceder sus bancas. La situación refleja la profunda crisis interna del espacio libertario, marcada por filtraciones de audios y contratos que enrarecen el escenario político. La relevancia radica en cómo estas maniobras podrían impactar en la investigación judicial y en la estabilidad del gobierno de Javier Milei, a pocas semanas de un posible nombramiento en altas oficinas.
