Washington D.C. – Un juez del Tribunal del Distrito de Columbia ha declarado que una orden ejecutiva del expresidente Donald Trump, que buscaba defundir a NPR y PBS, violó los derechos de la Primera Enmienda. La decisión considera que la orden es “ilegal e inejecutable”.
El juez Randolph D. Moss argumentó que la medida del gobierno supera los límites permitidos por la Constitución al intentar usar el poder para castigar expresiones desfavorables. La orden fue emitida con el lema “Terminando los subsidios de los contribuyentes para los medios sesgados” y alegaba que tanto NPR como PBS no proporcionaban una representación justa y precisa de los eventos actuales.
Moss indicó que la orden discriminaba contra estas entidades por su contenido, afectando a su capacidad de operar bajo financiamiento federal. La declaración también pone en riesgo la continuidad de la Corporación para la Radiodifusión Pública, el organismo que ha administrado fondos para los medios públicos durante más de 50 años.
El abogado de NPR, Theodore Boutrous, destacó que la decisión del tribunal protege la independencia de los medios y prohíbe al gobierno hacer cumplir una orden que ataca el trabajo de NPR y PBS. La portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson, criticó la decisión, describiéndola como una “decisión ridícula de un juez activista”.
La sentencia permite que el futuro Congreso considere reanudar la financiación a los medios públicos y refuerza el derecho de las estaciones locales a tomar decisiones sobre su programación sin presión del gobierno. NPR y PBS celebraron la decisión como una victoria para la prensa independiente y una garantía del interés público.

