Agüimes, Gran Canaria. – Juan Rodríguez Urquía, ingeniero agrónomo, finaliza su carrera tras dedicar años a la formación y al desarrollo comunitario. Su enfoque reside en ser un agricultor titulado que conecta con la naturaleza y valora la vida en el campo, reflejando su compromiso por mejorar la vida de los demás.
A lo largo de 18 años en el Consejo Insular de Aguas del Cabildo, Rodríguez Urquía dejó su plaza para dar espacio a nuevos profesionales. Su interés por la educación lo llevó a impulsar el Plan de Empleo de la Mancomunidad del Sureste, una iniciativa centrada en la limpieza de invernaderos y la formación de trabajadores. A pesar de su intención de disfrutar de la prejubilación, se unió al proyecto ante la necesidad de liderazgo.
Durante su tiempo en el Plan de Empleo, Rodríguez Urquía descubrió un vínculo profundo con sus vecinos. Resaltó la transformación que experimentaron 160 familias, quienes adquirieron habilidades que les impulsaron a mejorar su situación laboral. La satisfacción de ver a estos trabajadores reconocidos por sus esfuerzos fue una de las experiencias más gratificantes de su carrera.
Los aplausos que recibió al finalizar el plan evidencian el respeto y la gratitud de un equipo que se sintió valorado. Con una filosofía centrada en la dignidad del trabajo, Rodríguez Urquía se esmeró en que cada persona bajo su supervisión tuviese voz y respeto dentro del equipo. Su legado no se centra solo en los logros individuales, sino en el impacto positivo en su comunidad.
Rodríguez Urquía se despide con la satisfacción de haber equilibrado su carrera laboral con sus pasiones personales, como su amor por el café y la educación. A futuro, planea involucrarse en proyectos de cooperación en países como Ecuador y Honduras, consolidando así su compromiso con la formación y desarrollo agrícola.

