La represión estatal en Irán provoca un alarmante aumento de víctimas que desafía las cifras oficiales.
Las alarmantes protestas en Irán han derivado en una represión que ha dejado hasta 30.000 muertos en solo dos días. Este alarmante incremento contrasta con las cifras oficiales, que reportan solo 3.117 fallecidos. La falta de información precisa ha complicado la verificación de estos eventos.
Testimonios médicos hablan de hospitales desbordados por el número de cuerpos. La situación se agravó el 8 de enero, cuando las fuerzas de seguridad comenzaron a usar fuego real. Expertos reconocen que esta ola de violencia es una de las más letales en la historia reciente del país.
Se teme que las cifras verdaderas sean aún más elevadas, ya que muchos fallecimientos no han sido contabilizados oficialmente.

