Un conflicto interno y posibles irregularidades en la gestión de obras sociales rurales amenazan con implicar a figuras clave del ámbito político y gremial, en medio de una investigación en curso. En el contexto de una profunda investigación sobre irregularidades en la administración de la obra social destinada a los peones rurales, se han detectado posibles vínculos entre personas del entorno político y gremial. La obra social Osprera, pieza clave en el sector, enfrenta acusaciones de desmanejos que podrían involucrar a figuras vinculadas con la familia Menem y a dirigentes gremiales que han sido señalados por su accionar en la intervención del gremio de peones rurales. Durante las últimas semanas, diversos chats y documentaciones internas han revelado una posible trama de coimas y manejo irregular de fondos, vinculando a actores que buscan mantener el control sobre la obra social y los fondos asociados. La investigación, impulsada por el Ministerio Público, ha llevado a allanamientos en la Secretaría de Trabajo, donde se indaga el rol de funcionarios en estos hechos. Además, se ha conocido que dirigentes del gremio y allegados a los exmandatarios tienen una relación cercana con los operadores del esquema. Una de las figuras en el centro del conflicto es un dirigente sindical con una trayectoria marcada por su ascenso dentro de Uatre, el gremio de peones rurales. Acusaciones apuntan a que este dirigente habría escalado en el gremio sin experiencia directa en labores rurales, y que su familia habría sido parte del entramado de control en la obra social. La disputa interna entre grupos enfrentados por la dirección del sindicato ha agravado la crisis, evidenciando una lucha por el poder y los recursos del sector. Profesionales y fuentes judiciales aseguran que estas irregularidades no solo afectan la gestión sindical, sino que también comprometen la transparencia de los fondos públicos destinados a una de las instituciones más importantes para los trabajadores rurales
Temas:
