La filtración de irregularidades en financiamiento y vínculos políticos afecta al libertario, en medio de conflictos internos y amenazas a su listado electoral.
Recientes investigaciones judiciales revelan posibles irregularidades en la financiación de la candidatura del economista Javier Espert, afectando directamente a dirigentes ligados al partido Unite y a su cúpula. La fiscalía ha detectado una deuda por transporte y fallos en la inversión en campañas digitales, lo que genera incertidumbre sobre la sostenibilidad del equipo político en plena campaña electoral. La situación se complica aún más por vínculos internos, ya que algunos responsables económicos pertenecen a la familia Bonacci, con vínculos profundos en el entramado político y financiero del espacio libertario. En un contexto de tensión, las versiones indican que la estrategia del líder de Unite buscaba desvincularse de escándalos relacionados con financiamiento ilícito mediante declaraciones y desmentidos, lo que podría tener un impacto negativo en el apoyo del electorado, especialmente en la provincia de Buenos Aires. La posible inhabilitación que podría derivar de estos hechos presenta un riesgo para la participación electoral de los candidatos, y preocupa en particular a los estrategas del oficialismo, atentos a cómo este escenario podría afectar a otros actores políticos en competencia.
