La inversión busca modernizar y ampliar la red de transmisión eléctrica en México, clave para atraer inversiones y fortalecer el sistema energético nacional.
El gobierno mexicano anunció un plan de inversión superior a los 163 mil millones de pesos para modernizar la red de transmisión eléctrica en el país durante el periodo 2025-2030. La estrategia contempla la construcción de 275 nuevas líneas de transmisión y más de 500 subestaciones, con el objetivo de atender las crecientes demandas energéticas derivadas de proyectos económicos y de infraestructura como el nearshoring y el Plan México.
Este esfuerzo se enfoca en fortalecer las “autopistas por donde viaja la electricidad”, asegurando un suministro confiable para hogares, industrias y zonas rurales, especialmente en regiones clave como el norte, centro y sur del país. La inversión será gestionada íntegramente por el sector público, argumentando que la seguridad y la justicia social demandan un control estatal sobre una infraestructura esencial para el desarrollo nacional.
Expertos consideran que una red eléctrica robusta es vital para que México pueda atraer nuevas inversiones y mantener la seguridad energética ante posibles crisis internacionales, como interrupciones en el suministro de gas desde Estados Unidos. Además, esta ampliación contribuirá a reducir cuellos de botella en zonas de alta demanda, especialmente en comunidades vulnerables de estados como Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
Desde la perspectiva del sector empresarial, garantizar una infraestructura eléctrica moderna y estable es crucial para sostener el crecimiento económico y optimizar la llegada de capital extranjero. La inversión forma parte de una estrategia integral para hacer del sistema eléctrico mexicano uno de los más confiables de la región, en un contexto donde la conectividad energética es un pilar para el desarrollo sustentable y la seguridad nacional.
