Los municipios enfrentan una crisis económica que pone en riesgo el pago de aguinaldos y afecta las obras públicas, solicitando respaldo financiero a la Provincia.
La situación financiera en varios municipios de la provincia de Buenos Aires ha llegado a un punto crítico, afectando la capacidad de cumplir con los pagos de fin de año, como los aguinaldos. Un grupo de intendentes de la Unión Cívica Radical realizó una reunión con el Ministerio de Economía provincial para exponer los desafíos que enfrentan, principalmente por la caída en la recaudación y la reducción en la coparticipación federal. La coparticipación representa entre el 70 y 85 por ciento de los ingresos municipales en muchas localidades, y en términos reales ha disminuido aproximadamente un 10 por ciento, generando un impacto directo en las finanzas locales.
La caída de recursos ha obligado a los municipios a reevaluar sus proyectos y prioridades. La pérdida de fondos que antes se destinaban a obras públicas y mejoras en infraestructura está generando un retraso en tareas esenciales y en el mantenimiento de caminos rurales afectados por inundaciones recientes. La insuficiencia de recursos también hace prever que en el próximo año la crisis podría profundizarse, incrementando el número de municipios que declararán emergencias económicas, como ya lo hicieron algunos en días recientes.
Asimismo, los intendentes solicitaron a las autoridades provinciales un esquema de pagos para las deudas que la provincia mantiene con las comunas en áreas clave como salud, obras y asistencia técnica. La gestión de recursos adicionales, especialmente en un contexto en el que el oficialismo rechaza la creación de fondos específicos para los municipios, será crucial para garantizar el cumplimiento de compromisos básicos y la continuidad de los programas municipales.
Este panorama se enmarca en un contexto económico complejo que afecta a diversos sectores, incluyendo el campo y la infraestructura pública. La reducción en las transferencias incrementa la vulnerabilidad de las administraciones locales y evidencia la necesidad de soluciones integrales que aseguren una financiación estable para los municipios en un año que se prevé difícil para toda la provincia.
