La inteligencia artificial (IA) está generando cambios fundamentales en el mercado laboral a una velocidad nunca antes vista. Con más de 800 millones de usuarios en su plataforma ChatGPT hacia finales de 2025, las herramientas de IA han comenzado a reconfigurar el trabajo, la educación y la producción de conocimientos. Este fenómeno no solo implica nuevas herramientas, sino también un cambio drástico en la estructura del empleo a nivel global.
El Fondo Monetario Internacional estima que la IA podría impactar hasta el 40% de los empleos en todo el mundo, y en economías avanzadas, esa cifra podría llegar al 60%. McKinsey & Company prevé que aproximadamente un tercio de las tareas en la mayoría de los trabajos será automatizado, lo que implicaría rediseños en los roles laborales. Para México, se estima que el 63% de los empleos enfrenta un alto riesgo de automatización, con sectores clave como la manufactura y el comercio minorista gravemente afectados.
El desplazamiento laboral ya es una realidad en áreas como captura de datos, atención al cliente y redacción de contenido básico. Los trabajadores aquellos perfiles se enfrentan a una amenaza significativa de ser reemplazados por sistemas inteligentes, que también están cambiando las demandas dentro del mercado laboral. Además, la transformación no solo implica la eliminación de puestos, sino que genera la demanda de nuevas habilidades y perfiles que no están siendo formados al ritmo necesario en México.
A pesar de los desafíos, la IA también presenta oportunidades de empleo. Los trabajadores con habilidades en inteligencia artificial podrían ganar hasta un 56% más que el promedio de su sector. Sin embargo, la formación de especialistas en este ámbito no se está llevando a cabo de manera adecuada, lo que podría profundizar las desigualdades existentes. En respuesta, la Universidad Nacional Autónoma de México ha creado un Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial para abordar la ética y el desarrollo tecnológico desde un enfoque humanista.
El futuro del trabajo está en una fase crítica, donde las herramientas de inteligencia artificial están revolucionando la manera en que operamos. La preparación y adaptación a estos cambios serán cruciales para asegurar un desarrollo equitativo y sostenible.
Con información de uniradioinforma.com

