Córdoba, Argentina. – La Estación Experimental Agropecuaria Marcos Juárez del INTA implementó una red para evaluar híbridos de girasol en respuesta al aumento del cultivo en la región. Durante el ciclo 2025/26, se llevaron a cabo ensayos para identificar enfermedades y analizar el comportamiento sanitario de 13 materiales comerciales.
Se detectaron cinco enfermedades en el monitoreo. A pesar de no causar un impacto significativo en el rendimiento, los expertos subrayaron la importancia de estos ensayos para identificar híbridos resistentes y la necesidad de incrementar el monitoreo en futuros ciclos. Enrique Alberione, fitopatólogo del INTA, destacó que la falta de humedad durante enero y parte de febrero limitó el avance de las enfermedades.
El aumento de la superficie sembrada con girasol en Córdoba, que pasó de 70,000 a cerca de 250,000 hectáreas, conlleva un mayor riesgo de establecimiento y expansión de patógenos. Alberione enfatizó la importancia de prestar atención a los aspectos sanitarios a medida que el cultivo sigue creciendo.
Entre las enfermedades detectadas, la más frecuente fue mancha por alternaria, que puede provocar pérdidas de rendimiento significativas en condiciones severas. También se identificaron roya negra y roya blanca del girasol, además del cancro del tallo, cuya incidencia en algunos híbridos alcanzó hasta el 100%, aunque con severidades moderadas.
Los ensayos del INTA resaltan la importancia de evaluar el desempeño de los híbridos no solo en términos de productividad, sino también en su resistencia a enfermedades. Esta información es crucial para los productores al seleccionar los mejores híbridos para maximizar su rendimiento y asegurar la salud del cultivo.

