Monterrey, Nuevo León. – La inseguridad en las carreteras de México ha llevado a un déficit significativo de operadores de transporte de carga. Ramiro Montemayor García, aspirante a la presidencia de la CANACAR, afirmó que los delitos se vuelven cada vez más violentos, lo que disuade a nuevos conductores a unirse a la industria.
El transporte terrestre enfrenta un reto creciente, ya que muchos potenciales operadores prefieren buscar empleo en otros sectores por el miedo a ser víctimas de la violencia. Montemayor García indicó que un 70% de la falta de interés en la profesión se debe directamente a la inseguridad persistente en las vías.
A pesar de que las estadísticas muestran una ligera reducción en la violencia en comparación con décadas anteriores, la percepción de riesgo continúa siendo alta. La competencia por trabajo se ha vuelto más difícil, contribuyendo a que no solo falten operadores, sino que muchos opten por no involucrarse en este oficio.
Transportistas han tomado medidas adicionales para protegerse. Aparte de blindar sus unidades, han implementado sistemas de monitoreo y rastreo. Montemayor García mencionó que hay zonas identificadas como particularmente peligrosas, como las cercanas a la Ciudad de México y rutas hacia puertos y otros estados.
La colaboración con las autoridades es clave, y el gremio está trabajando para intensificar las medidas de seguridad en áreas críticas. La situación actual exige atención inmediata para evitar que la escasez de transportistas afecte aún más la logística del país.

