El Congresista
Nacional

Inicia la temporada de mango en el Istmo con creación de 60 mil empleos y controles sanitarios

La temporada de mango en Oaxaca genera 60 mil empleos y mantiene estrictos controles sanitarios para asegurar calidad y competitividad internacional.

Por Redacción2 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

La cosecha en Oaxaca Reporta altos estándares de calidad y estricta vigilancia sanitaria para impulsar la economía regional y la competitividad internacional.

La temporada de recolección de mango en la región del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, comenzó oficialmente, generando expectativas de impacto económico significativo. Durante los próximos ocho meses, la actividad agrícola dará empleo a aproximadamente 60 mil personas, involucrando procesos de cosecha, transporte y selección del fruto con destino a mercados internacionales. La exportación de las variedades Tomy y Ataulfo, reconocidas por su calidad, podría alcanzar un valor superior a los 70 millones de dólares, consolidando así la relevancia del sector para la economía regional.

Este ciclo agrícola se desarrolla en un contexto de estrictos estándares de calidad y controles sanitarios, ante nuevas regulaciones impuestas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Las autoridades estadounidenses han reforzado las inspecciones y requisitos, incluyendo condiciones sanitarias en los huertos, limpieza de parcelas y condiciones laborales dignas para los cortadores, con el fin de mantener los altos niveles de inocuidad exigidos para la exportación.

Para cumplir con estas exigencias, las empacadoras en San Pedro Tapanatepec y Chahuites están bajo supervisión constante de inspectores de la USDA. Además, la cooperación local incluye campañas sanitarias financiadas por los propios productores, quienes destinan recursos económicos específicos para asegurar el cumplimiento de las normas internacionales. La vigilancia del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) también resulta fundamental para prevenir brotes de plagas y garantizar la certificación del mango oaxaqueño en los mercados globales.

Este proceso refleja la importancia de la organización y el cumplimiento de protocolos sanitarios en la agricultura moderna, que no solo protegen la salud pública y el medio ambiente, sino que también aseguran la competitividad de productos tradicionales en el mercado internacional. La continuidad de la temporada dependerá de la capacidad de los productores para mantener estos estándares, enfrentando desafíos como el control de plagas y las variaciones climáticas, que podrían afectar la producción y exportación de mango en los próximos meses.

El contexto regional destaca que, además de la inversión en calidad y sanidad, la actividad agrícola representa un pilar fundamental para las familias del Istmo, promoviendo desarrollo económico, empleo y sostenibilidad en una zona clave para la agroindustria mexicana.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota