Activistas presentaron una propuesta que, tras validar firmas, podría abrir el debate sobre el derecho a una muerte digna en el país.
El proceso para impulsar una reforma legislativa en México implica recolectar al menos el 0.13% de firmas del padrón electoral, lo que equivale aproximadamente a 130 mil apoyos, según la lista nominal de 99 millones de ciudadanos. En esta ocasión, activistas lograron reunir la cantidad necesaria y entregaron la iniciativa ante las autoridades correspondientes, acompañada de una lista con datos y firmas de los ciudadanos que respaldan el cambio. La propuesta pasa ahora a una revisión por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), que verificará la autenticidad de las apoyos en un plazo máximo de 30 días naturales. Si los apoyos son validados, la iniciativa será analizada por comisiones legislativas y, de ser aprobada, continuará su proceso en el pleno del Congreso.
La discusión sobre la eutanasia en México se ha intensificado en los últimos años, con países como Bélgica, España y Colombia estableciendo normativas que permiten a pacientes con enfermedades graves decidir sobre su muerte digna en condiciones controladas y voluntarias. La propuesta, impulsada por activistas como Samara Martínez, busca ofrecer a los ciudadanos con padecimientos incurables la opción de una muerte asistida, en línea con estas experiencias internacionales. Este tipo de iniciativas reflejan la creciente necesidad de analizar los derechos y libertades de las personas frente a enfermedades terminales en la sociedad mexicana.
La última vez que se presentó una iniciativa ciudadana significativa en el Congreso fue en 2018, relacionada con la transparencia de los funcionarios públicos, mostrando el interés de los ciudadanos en temas de derechos y legislación.
