El organismo otorga la mayoría de sus créditos en zonas periféricas, donde las viviendas cuentan con mejor acceso a servicios básicos, reflejando un patrón de desarrollo urbano.
Entre 2010 y 2020, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) otorgó aproximadamente 4.1 millones de créditos en México, de los cuales más de 41% se dirigió a viviendas en las 32 principales ciudades del país. Un análisis geoespacial revela que la mayoría de estas propiedades se ubica en las periferias urbanas, donde el suelo es más accesible y hay mayor disponibilidad para proyectos de gran escala. Solo una pequeña fracción se localiza en los centros históricos, lo que indica una tendencia de expansión hacia zonas menos densas y más accesibles para los trabajadores formales.
Adicionalmente, un estudio sobre la infraestructura urbana en estas áreas refleja que las manzanas con viviendas financiadas por el instituto poseen mejores niveles de servicios básicos en comparación con otras ubicadas a igual distancia del centro. La diferencia se acentúa aún más en las zonas periféricas, sugiriendo que los desarrollos habitacionales impulsados por el Infonavit suelen acompañarse de mejoras en infraestructura, posiblemente por procesos de planeación urbana y desarrollo de servicios básicos.
El análisis también evidenció que las ciudades con mayor tamaño poblacional tienden a tener mejor infraestructura, aunque algunas ciudades medianas como Mérida y Aguascalientes superan en equipamiento a grandes metrópolis como la Ciudad de México. La falta de planificación y restricciones en gobernanza local pueden limitar el acceso y mantenimiento de servicios urbanos esenciales, afectando la calidad de vida en algunas zonas urbanas.
