Los precios de vivienda, educación primaria y servicios de comida rápida impulsaron la inflación mensual, mientras productos como el huevo y el aguacate contribuyeron a contenerla.
En el cierre de septiembre, la inflación general en el país alcanzó un incremento mensual del 0.23%, con una tasa anual de 3.76%. Entre los factores que más influyeron en este aumento se encuentran los precios de la vivienda propia, el gasto en educación primaria y las tarifas de establecimientos de comida rápida y taquerías, los cuales mostraron incrementos significativos en ese periodo. La vivienda, en particular, aportó una incidencia de 0.030 puntos porcentuales, reflejando una ligera alza de 0.21% en su precio durante el mes. La educación en nivel primaria, con un aumento cercano al 6%, elevó su impacto a 0.027 puntos. Por su parte, los servicios de comida informal aumentaron en general 0.47%, contribuyendo con 0.025 puntos a la inflación mensual.
En contraste, ciertos productos moderaron el avance de los precios en el país. Los servicios profesionales, que tuvieron una caída del 15.38%, aportaron una reducción de -0.038 puntos. Otros productos que registraron bajas en sus precios fueron el huevo, con un descenso del 2.28%, el aguacate, que bajó 11.34%, y algunos tubérculos como la papa. Estas disminuciones ayudaron a contener en parte la tendencia inflacionaria del período.
Este comportamiento refleja cambios en los niveles de precios en sectores clave del consumo cotidiano, donde la vivienda y la educación mantienen su influencia, mientras productos alimenticios básicos presentan cierta estabilidad o disminución, lo que puede ser un indicio de ajustes en la oferta y demanda. La inflación continúa siendo un indicador crucial para entender la economía nacional y orientar políticas públicas dirigidas a la estabilidad de los precios.
