Expertos de Banamex proyectan que la inflación se mantendrá por encima del objetivo oficial, señalando una crisis de credibilidad del Banco Central mexicano.
La inflación en México ha dejado de ser solo un fenómeno coyuntural para ser vista por algunos analistas como un desafío estructural que afecta la estabilidad económica del país. Según estimaciones recientes, la inflación general cerrará 2024 en alrededor del 4.3%, cifras que superan el rango objetivo del Banco de México, que aspira a alcanzar un 3%. Esta situación refleja una pérdida de credibilidad en la institución, resaltan los especialistas, ya que desde la adopción de la meta del 3%, no ha logrado mantenerla de forma sostenida.
El análisis de expertos también indica que, para el próximo año, factores como la política fiscal, aranceles internacionales y eventos globales como el mundial de fútbol influirán en la inflación subyacente, que podría alcanzar hasta un 4.5% en los primeros meses del 2025. Se prevé que el Banco Central mantenga una postura de pausa en la política monetaria, anticipando que la meta real sería más cercana al 4%, alineándose con las expectativas del mercado. Aunque reconocen que el banco enfrenta un problema de credibilidad en sus pronósticos, también destacan que esta institución continúa siendo sólida desde el punto de vista institucional.
Por otro lado, la sostenibilidad fiscal es otro de los desafíos que enfrenta México. Los expertos advierten que la tendencia en el incremento del nivel de deuda respecto al Producto Interno Bruto (PIB), que se acerca al 60%, no muestra señales de estabilización sin una política de austeridad o mayor crecimiento en ingresos. La dificultad para controlar los déficits presupuestales, combinada con un escenario económico global e interno incierto, complica la recuperación económica prevista para 2025, considerado por algunos como un año de bajo crecimiento o “perdido”.
Este contexto se agrava con reformas jurídicas y fiscales cuya implementación ha sido criticada por expertos por generar mayor incertidumbre y reducir la competitividad del sector privado. La revisión del marco legal y la ley de amparo, en particular, se ven como obstáculos que podrían obstaculizar aún más la inversión y el desarrollo económico del país.
