El fin de las tarifas eléctricas de temporada cálida y variaciones en precios de alimentos influye en la inflación del país, según datos del Inegi.
Durante la primera mitad de octubre, la inflación general en México registró un aumento mensual de 0.28%, alcanzando una tasa anual de 3.63%, conforme a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este comportamiento refleja la interacción de diversos factores económicos, incluindo incrementos en ciertos precios de productos y cambios en tarifas estacionales.
Uno de los aspectos destacados fue la subida significativa en los costos de la electricidad, que experimentó un aumento del 17.65% en la quincena, impactando en más de una quinta parte del incremento mensual en la inflación. La finalización del programa de tarifas eléctricas de temporada cálida en varias ciudades, como Mérida, Monterrey y Acapulco, contribuyó a este incremento en el costo del servicio de energía.
Además, otros bienes y servicios mostraron variaciones relevantes: el transporte aéreo aumentó su precio en 11.59%, mientras que la vivienda propia tuvo un ligero incremento del 0.14%. En contraste, productos alimenticios como el huevo y el pollo mostraron menores precios, reduciéndose en 2.13% y 0.95%, respectivamente, ayudando a contener la inflación general.
Es importante contextualizar estos movimientos en la economía mexicana, donde tendencias en precios de energía y alimentos impactan directamente en el costo de vida de las familias. La finalización del periodo de tarifas de temporada cálida refleja cambios estacionales en la venta y consumo de energía, lo que puede influir en la tendencia inflacionaria en los próximos meses, en un entorno de recuperación económica gradual.
