La reducción en los precios de tarifas eléctricas y otros productos contribuyó a contener la inflación durante la primera mitad de noviembre, en un contexto económico de recuperación.
La inflación en México registró un ritmo anual de 3.61% durante la primera mitad de noviembre, reflejando una tendencia a la desaceleración en el aumento de precios. En el período quincenal analizado, el índice de precios general subió 0.47%, resultado que se atribuye en parte a la eliminación de las tarifas eléctricas de temporada cálida en varias ciudades durante octubre, lo que ayudó a reducir la presión inflacionaria.
Entre los factores que más influyeron en la inflación reciente destacan los aumentos en el costo de la electricidad, que creció un 20.70% en dos semanas, y en productos de consumo como loncherías y fondas, que incrementaron sus precios en torno al 0.47%. Sin embargo, se observaron también caídas significativas en precios de bebidas alcohólicas, como el vino de mesa y el tequila, que disminuyeron cerca del 9% y 6%, respectivamente, ayudando a moderar la inflación total.
Este comportamiento refleja una recuperación en la economía mexicana tras años de alta inflación, con el impacto de decisiones regulatorias y dinámicas de mercado en los precios minoristas. La tendencia actual sugiere que las políticas de regulación de tarifas y estabilización de ciertos productos han tenido un efecto positivo en controlar el ingreso general de precios, contribuyendo a estabilizar la economía nacional en un contexto de recuperación post-pandemia.
