El incremento del dólar impulsó la subida de precios en alimentos y bebidas, afectando el poder adquisitivo y la economía familiar en la provincia.
Durante agosto de 2023, la inflación en Córdoba registró un aumento del 2,2%, impulsada principalmente por un crecimiento del valor del dólar estadounidense. Este movimiento repercutió en los precios de alimentos y bebidas sin alcohol, que experimentaron una subida del 2,3%, contribuyendo a que la inflación mensual superara el umbral del 2% por segundo mes consecutivo. Los productores y comerciantes advierten que si la cotización del dólar continúa en ascenso, es probable que los precios sigan escalando, afectando la estabilidad económica local.
En un análisis del contexto económico, expertos consideran que el incremento en el tipo de cambio refleja una tendencia que podría profundizar la desaceleración del consumo, agravada por las restricciones crediticias impulsadas por las políticas del Banco Central. Estas medidas han dificultado el acceso a créditos para hogares y pequeñas empresas, provocando un descenso en las compras con tarjetas y aumentando la dependencia de préstamos informales en sectores vulnerables.
El impacto social se refleja en que más de la mitad de las familias en Córdoba no pudo cubrir satisfactoriamente la Canasta Básica Alimentaria en agosto, en gran parte gracias a ayudas estatales como la Tarjeta Alimentar y programas provinciales. Sin embargo, un porcentaje significativo de hogares reportó reducción de comidas diarias y episodios de hambre, evidenciando la creciente vulnerabilidad en la economía doméstica y un posible deterioro en la calidad de vida si las tendencias inflacionarias persisten.
En ese marco, las autoridades y analistas alertan sobre la necesidad de políticas que estabilicen el dólar y controlen la inflación, para evitar una profundización de los efectos sociales y económicos en los sectores más afectados, especialmente los hogares de ingresos bajos y medios bajos.
