Ciudad de México. – El aumento de precios en productos básicos como jitomate, chiles y limón se atribuye a la alza en combustibles y fertilizantes, según la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA). Este incremento en costos impacta directamente en los consumidores, quienes enfrentan dificultades para adquirir estos insumos.
La producción agrícola se ha encarecido considerablemente por el aumento del precio de la gasolina y el diésel, esenciales para el transporte y operación de maquinaria. Los costos de los agroquímicos también han incrementado entre un 15% y un 40%, complicando aún más la situación de los productores y comerciantes.
Desde enero, el costo de adquirir productos básicos ha subido a casi tres cuartas partes de un salario mínimo, de acuerdo con el Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (Lacen) de la UNAM. Este aumento inflacionario ha llevado a la inflación general en México a alcanzar un 4.59% en marzo, un nivel no visto desde octubre de 2024.
Las presiones adicionales como la demanda estacional y la depreciación del peso han amplificado la situación. Los costos de los alimentos se trasladan a restaurantes y fondas, lo que incrementa el impacto en la economía diaria de las familias. En las últimas semanas, el costo promedio del mercado ha subido de 550 a casi 790 pesos.
A medida que los consumidores compran menos debido a los altos precios, los comerciantes también ven reducido su margen de ganancias. Este ciclo afecta tanto a la oferta como a la demanda, generando un entorno complejo para todos los involucrados en la cadena de suministro.

