Ciudad Juárez, Chihuahua. – Desde este lunes, el costo del peaje en las carreteras estatales de Chihuahua ha sufrido un incremento que varía entre el 4% y el 7.5%. Los aumentos, que oscilan entre cuatro y once pesos, llegan en un momento crítico, cuando las pésimas condiciones de las vías no justifican tal ajuste.
Los usuarios y transportistas han expresado su descontento, señalando que “las carreteras no están en buenas condiciones”. El gobierno federal había prometido mejorar el mantenimiento de las carreteras para prevenir accidentes; sin embargo, esas promesas no se han materializado de manera efectiva. Las imágenes que circulan en redes sociales ilustran el mal estado de tramos como el de Ojinaga-Coyame.
A pesar de que la justificación para el aumento del peaje se centra en la sostenibilidad y la inflación, la realidad de los caminos cuenta una historia opuesta. Los viajeros perciben que están pagando más por un servicio que no solo no mejora, sino que podría considerarse insuficiente. Este alza no solo afectará a los usuarios, también puede contribuir al incremento de la inflación en la región.
Las reestructuraciones de la deuda estatal, incluyendo las relacionadas con el “fideicomiso carretero”, parecen no haber tenido el efecto que se esperaba. La expectativa es que los nuevos ingresos ayuden a subsanar el deterioro, pero la confianza de los usuarios está cada vez más erosionada. Las quejas sobre el estado de las carreteras son crecientes y requieren atención urgente.

