Los precios de alimentos y bebidas experimentaron fuertes aumentos, reflejando una tendencia inflacionaria persistente en el norte de Argentina.
La inflación en ciudades como La Plata y Bahía Blanca mantuvo un incremento superior al 2% en noviembre, evidenciando un comportamiento inflacionario sostenido. En La Plata, la variación mensual alcanzó el 2,2%, con los alimentos y bebidas siendo responsables de más del 60% de ese aumento, principalmente por subas en productos cárnicos y de transporte. Entre los incrementos destacados se encuentran carne picada, que subió un 13,4%, y asado, que aumentó un 9,4%. La escalada de precios refleja una persistente aceleración respecto a meses anteriores, con una inflación interanual en torno al 29,5%.
Por su parte, Bahía Blanca reportó una inflación mensual también del 2,2%, similar a la de la capital provincial, con un crecimiento más pronunciado en el capítulo de Esparcimiento, que registró un 3,3%. En alimentos y bebidas, las subas llegaron al 2,3%, con aumentos significativos en frutas frescas y carnes, que impactan en el costo de vida local. La persistencia de estos aumentos evidencia la dificultad de contener la inflación en un contexto de elevadas demandas y costos operativos para consumidores y comerciantes en la región.
El análisis del comportamiento inflacionario en estos municipios revela la necesidad de políticas económicas que puedan estabilizar los precios, especialmente en un escenario donde la inflación golpea con mayor fuerza a los sectores de menores ingresos y en productos básicos.
