Buenos Aires, Argentina. – La inflación mensual de febrero en Argentina se situó en 2.9%, sin cambios respecto a enero, según el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicado el jueves. Este dato genera inquietud en un entorno marcado por el conflicto en Medio Oriente y sus implicaciones económicas.
El informe destaca un aumento interanual de 33.1% en febrero, lo que refuerza la tensión en los hogares y empresas. El estancamiento del crecimiento de precios contrasta con la caída del indicador anual en años recientes, lo que complica las expectativas de recuperación del poder adquisitivo.
Los datos revelan que el aumento del índice mensual fue impulsado principalmente por el rubro de vivienda y servicios, con un incremento del 6.8%. Alimentos y bebidas también contribuyeron con un alza del 3.3%. Para consumidores como Christian Giménez, artesano de 32 años, la realidad cotidiana es clara: los ingresos disponibles siguen siendo insuficientes a pesar de una ligera estabilidad en los precios.
Desde la llegada al poder del presidente Javier Milei en diciembre de 2023, se han implementado medidas de ajuste fiscal, logrando una inflación interanual del 31.5% en 2025, la más baja en ocho años. Sin embargo, expertos como Christian Buteler advierten que lograr que la inflación mensual baje por debajo del 2-3% representa un desafío considerable.
La guerra en Medio Oriente y su impacto en el suministro mundial de crudo, que ha elevado el precio del barril de Brent por encima de 100 dólares, añade un nuevo nivel de complejidad a la situación. Aumentos programados de tarifas y precios de productos esenciales como la carne también complican las expectativas de una disminución rápida de la inflación.
Este contexto se agrava con la crisis institucional en el Indec, tras la renuncia de su exdirector Marco Lavagna, lo que reaviva cuestionamientos sobre la independencia del organismo encargado de medir la economía. La evolución de la inflación en los próximos meses dependerá de factores como la guerra en Medio Oriente y la estabilidad institucional del Indec.

