La industria afirma que el Gobierno omite un adeudo de 14 mil millones de pesos que afecta su operación y que pocas empresas están relacionadas directamente con la producción de medicamentos.
En el ámbito de la salud en México, la relación entre el sector gubernamental y las empresas farmacéuticas se ve marcada por controversias relacionadas con pagos pendientes. La industria farmacéutica sostiene que el Estado mexicano mantiene una deuda de aproximadamente 14 mil millones de pesos, adeudo que lleva más de dos años sin ser saldado y que pone en riesgo la estabilidad financiera de las compañías. A pesar de que cifras oficiales indican un alto nivel de abasto de medicamentos, que supera el 90 por ciento, los directivos del sector aseguran que la realidad refleja una situación diferente, con un suministro que en algunos casos supera el 97 por ciento.
Este conflicto se agrava en medio de una campaña de transparencia gubernamental que exhibió a varias empresas por incumplimientos en la entrega de medicamentos, señalando que de un listado de 34 firmas, solo una minoría representa a la industria farmacéutica propiamente dicha. La mayoría de las compañías mencionadas son distribuidoras o empresas relacionadas con servicios logísticos, lo que evidencia una posible confusión o un intento por diferenciar claramente los roles del sector.
El panorama se complica además con un anuncio de la autoridad de que al menos 27 de esas empresas no han cumplido en más de la mitad de sus entregas, generando llamados a la responsabilidad por el bienestar de los pacientes. La presidenta del país, Claudia Sheinbaum, ha advertido que, en caso de incumplimiento, se implementarán medidas para garantizar el abastecimiento, poniendo en marcha un mecanismo de supervisión y sanción dirigido a las firmas que no cumplan sus obligaciones. La problemática evidencia las dificultades que enfrentan las cadenas de suministro en ámbitos estratégicos como la salud en México.
