El Congresista
Nacional

Aumenta el robo de gas LP en México, poniendo en riesgo comunidades

El robo de gas LP en México se ha disparado en zonas clave, poniendo en peligro comunidades y afectando la seguridad y economía del país.

Por Redacción1 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

El ladrón del gas licuado crece exponencialmente, especialmente en zonas como Hidalgo, Puebla y el Estado de México, generando peligros y pérdidas económicas.

En los últimos años, el mercado del gas licuado de petróleo en México ha enfrentado un alarmante incremento en el robo y la toma clandestina, fenómenos que han alcanzado niveles críticos. La distribución ilegal mediante conexiones irregulares en ductos, principalmente en regiones como Hidalgo, Puebla y el Estado de México, ha multiplicado la vulnerabilidad de las instalaciones y aumentado el riesgo de accidentes devastadores en las comunidades. La complejidad del sistema de distribución —que incluye tuberías principales de Pemex y ductos privados— hace inevitable que la alteración en uno de ellos pueda comprometer la integridad del proceso y poner en peligro a quienes habitan en las zonas cercanas. Además, la creciente demanda por gas en hogares, que en México abastece a más de 35 millones de viviendas, ha incentivado la venta clandestina, reduciendo costos y fomentando prácticas peligrosas. Históricamente, la regulación en la importación y distribución del gas ha sido un desafío, y en la actualidad, alrededor del 70 % del combustible se importa, lo que agrava la dependencia y vulnerabilidad ante actividades ilícitas. Este escenario, además de poner en riesgo la seguridad pública, afecta la economía nacional, ya que las pérdidas por robo ascienden a millones de pesos mensualmente y dificultan una operación eficiente del sector energético. La problemática del robo de gas LP requiere acciones coordinadas y estrictas para proteger a la población y garantizar la integridad de la infraestructura energética del país.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota