La inflación de septiembre eleva el costo de alimentos básicos, afectando la economía familiar en México.
Durante la primera quincena de septiembre, la inflación en México mostró un ligero aumento, impulsando el incremento en el precio del pollo y otros alimentos básicos. La tasa anual de inflación se ubicó en 3.74%, reflejando un aumento en los costos de productos y servicios esenciales que impactan directamente en los gastos cotidianos de las familias mexicanas. La variación en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzó un crecimiento de 0.18% respecto a la quincena previa, consolidando una tendencia de alza que inició en agosto y que, pese a ser menor a las expectativas, mantiene la presión sobre el bolsillo de los consumidores. Además del pollo, otros productos como carne de res, gastos escolares y vivienda experimentaron alzas, mientras que alimentos como el aguacate, huevo y jitomate presentaron bajadas de precio, generando un panorama económico mixto para las familias. Esta situación resulta relevante pues la inflación continúa afectando el poder adquisitivo y la estabilidad financiera en el país, en un contexto donde los precios de los alimentos y servicios básicos cobran una importancia central en la economía doméstica.
