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Incremento en impuestos a bebidas puede afectar economía familiar en 2026

El presupuesto 2026 propone mayor IEPS a bebidas y un programa para repatriar capitales, con riesgos que podrían afectar la economía y las finanzas públicas.

Por Redacción2 min de lectura
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La propuesta fiscal para 2026 contempla mayores aportaciones por IEPS, riesgos económicos y un incentivo para repatriar capitales lícitos al país.

El proyecto de presupuesto económico para 2026 presentado ante el Congreso plantea un aumento significativo en los impuestos especiales sobre bebidas saborizadas, con la finalidad de incrementar los ingresos fiscales del país. Este incremento en el Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) busca captar cerca de 75 mil millones de pesos el próximo año, en contraste con los aproximadamente 43 mil millones recaudados en 2025. La propuesta also incluye mayores aportaciones por parte de otros productos como tabacos y videojuegos con contenido violento, que también contribuirán a la recaudación fiscal.

No obstante, analistas financieros advierten sobre los riesgos que implica el optimismo en las proyecciones económicas del país. Expertos señalan que el crecimiento esperado en la economía y en la recuperación del sector petrolero podrían no cumplirse, lo que a su vez afectaría la disponibilidad de recursos públicos. Además, advierten que un aumento sostenido en el gasto social y programas gubernamentales puede generar presiones adicionales sobre las finanzas públicas en el medio y largo plazo.

Por otra parte, la iniciativa contempla un programa para incentivar la repatriación de capitales ilícitos, ofreciendo un impuesto sobre la renta del 15% sin deducciones, a quienes hayan mantenido recursos en el extranjero hasta antes del 1 de octubre de 2023. Los capitales deberán ser invertidos en actividades productivas por al menos tres años para aprovechar el beneficio fiscal.

La perspectiva económica en México enfrenta desafíos vinculados a favorables pero inciertos supuestos macroeconómicos, incluyendo posibles tasas elevadas de inflación y tasas de interés. La estabilidad fiscal dependerá en gran medida de la ejecución efectiva del presupuesto y de la capacidad para mantener un equilibrio entre ingresos y gasto, en un contexto de creciente presión por obligaciones financieras de Pemex y necesidades sociales.

En resumen, el aumento en los impuestos a productos como las bebidas saborizadas representa una estrategia para reforzar la recaudación, aunque también trae consigo riesgos que podrían afectar la estabilidad económica y el bolsillo de los ciudadanos en los próximos años.

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