Más de mil 200 marcas en la entidad buscan protección ante el IMPI, impulsando la economía local y fortaleciendo la calidad de los productos michoacanos.
Al cierre del año, Michoacán experimentó un notable crecimiento en la solicitud de certificaciones de marcas ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), con más de 1,200 registros activos. En total, se presentaron cerca de 2,275 solicitudes en la entidad, de las cuales aproximadamente el 60% ya han sido certificadas, marcando un incremento del 126% respecto al año anterior.
Este aumento refleja un interés creciente de productores y empresarios locales por proteger sus derechos de propiedad intelectual y distinguir sus productos en un mercado cada vez más competitivo. La certificación no solo valida la calidad y autenticidad, sino que también contribuye a reforzar la confianza del consumidor interno y externo en los productos michoacanos.
La tendencia apunta a un reconocimiento formal que, además de reforzar la economía local, puede impulsar el consumo interno. En un contexto internacional marcado por aranceles y restricciones comerciales, fortalecer las marcas nacionales y locales resulta clave para diversificar y consolidar el mercado interno y atraer mayor inversión.
Este fenómeno se inscribe en un esfuerzo más amplio de México por potenciar su desarrollo económico, donde la protección de la propiedad intelectual juega un papel estratégico. La atracción de turistas internacionales también puede beneficiarse, considerando la llegada de millones de visitantes que recorren el país, especialmente en eventos de gran envergadura como el Mundial de Fútbol.
En definitiva, el incremento en la protección de marcas en Michoacán no solo refleja un auge empresarial, sino que también constituye un paso significativo hacia la consolidación de la competitividad y la innovación en la región.
